La última escena de Johnny Handle
Johnny Handle era una estrella. Ese día, como de costumbre, llegó tres horas tarde al set. Para eso era una estrella. Le explicaron la escena, ya que él no leía los guiones. Un novato de la mafia debía dispararle. Erraría, desde luego. Y él, Handle, lo dormiría de un cross.
Se sentía generoso esa mañana. Cuando vio al joven actor que haría de novato le preguntó si era su debut:
–Sí –dijo el novato–. Y es un honor rodar con usted mi primera escena.
–Oyeme bien –dijo Handle–. Sé verdadero. En este oficio hay que entregarse de verdad. Sólo si eres auténtico serás un actor como Dios manda.
El novato le tiró con balas verdaderas. Handle murió de inmediato. Pero era un actor y se permitió unas últimas palabras:
–Qué pelotudo –dijo.
Antes de ser electrocutado también el novato dijo sus últimas palabras:
–Soy un actor como Dios manda.
El Verdugo hizo su trabajo.
0 comentarios:
Publicar un comentario